De la Naturaleza a la Sub-Naturaleza

Algunas reflexiones con base en las Cartas a Mikael, de Rudolf Steiner.

Entre 1924 y los primeros meses de 1925, Rudolf Steiner escribe una serie de comunicaciones para los miembros de la Sociedad Antroposófica General, en donde desarrolla algunas ideas relacionadas a la labor de los partícipes y miembros de la Sociedad, las cuales toman forma constituyendo los denominados «pensamientos guía». Sirviendo de base, y dando sustrato a un contenido que además de ser abarcado de una manera «instructiva«, sirve como explícito contenido-, para el trabajo meditativo.

En lo personal, considero este volumen de la Obra de Rudolf Steiner, como uno de los pilares básicos, para quien quiera tener un trabajo de crecimiento personal, acorde a nuestro Tiempo, y desde la orientación antroposófica… ya que puntualiza no sólo ideas, sino además temáticas de suma trascendencia, dejándonos una labor a desarrollar, además de un concreto esclarecimiento de algunas caracterizaciones, las cuales toman total fundamento al momento del repaso de la cosmovisión presentada por él. En resumen, lo considero, una suerte de testamento que enmarca su legado, ante la tarea de trabajo y desarrollo espiritual preeminente, que nuestro Tiempo nos reclama.

Desde este contexto -aunque no puedo caracterizar si esta misma aproximación es compartida-, distintas actividades oficiales de la Sociedad General, se ven enriquecidas por estas lecturas y el trabajo oportuno que a continuación se despliega.

En el marco del encuentro ‘Respirando con la Crisis Climática‘, se convocó al repaso del texto que elijo como título para esta reflexión.

De la Naturaleza a la Sub-Naturaleza. El contexto espiritual de Nuestro Tiempo.

Desde ya que es muy apreciado para quien quiera profundizar y despejar cualquier duda… o incluso reflexionar desde las propias palabras de Rudolf Steiner, ir al texto base, para así, y desde allí: poder desplegar sus propios pensamientos/ideas… e imágenes…

De mi parte, una vez más constato -y siempre apareciendo el deslumbre de un cierto asombro– la total actualidad, de las referencias de la tarea de este Hombre, y del corpus de su Obra -ya sea escrita o llevada a la práctica-, y que generosamente nos ha legado; manifiesto este de lo trascendente de la labor de esta personalidad, y que a modo de imperativo, nos debe embargar el sentir de llevar adelante los impulsos, y las distintas iniciativas que de élla se generan.

«…En la época de la ciencia natural que comienza a mitades del siglo XIX, la actividad cultural humana se desliza poco a poco, no ya sólo a las regiones más inferiores de la naturaleza, sino por debajo de la naturaleza misma.»

Pensamientos guía. De la naturaleza a la subnaturaleza. R. Steiner.

Según estas palabras.. y en mi parecer, se indica que el desarrollo de la ciencia y técnica ha permitido (y permitirá) al Hombre abordar y abarcar cada vez más lo que escapa a sus sentidos físicos… Esas dimensiones «ínfimas» en donde los conceptos establecidos chocan… para oportunamente ser redefinidos dentro de la estructura y organización del actual trabajo científico. Esas dimensiones «ínfimas» -que por cierto no dejan de ser inferidas para luego sí, y junto a sus relaciones, instituirse-, llevan al Hombre de la mera conceptualización a la creación de realidades, que lo capturan no sólo en su atención sino también en las consecuencias de su desarrollo, siendo esto un atisbo de los cambios subjetivos y sociales que la Ciencia ejerce sobre los seres y sus cuerpos.

Como consecuencia de lo anterior, R. Steiner indica un posible camino complementario, que a los fines prácticos otorgue al Hombre la «salida» de quedar subsumido en el «submundo» de lo natural… Al respecto dice:

«Éllo exige que el hombre encuentre, por experiencia, un conocimiento espiritual en el que se eleva a sí mismo en la supranaturaleza, a una altura equivalente a la profundidad a la que descendió, por debajo de la naturaleza, con su actividad tecnológica infranatural. Al adquirir ese conocimiento espiritual genera en su interior el poder que le permitirá no hundirse (en lo subnatural)».

(Op. Cit.)

Una vez más, el llamado al desarrollo espiritual, es contundente…
Y a continuación:

«La visión anterior de la naturaleza todavía abriga en su interior al espíritu con el que la evolución humana se halla unido desde el origen…»

(Op. Cit.)

Poder caracterizar las capacidades humanas dentro, y como consecuencia de un desarrollo espiritual que en sí mismo acompaña al hombre y a la Humanidad en su camino, también -creo- es parte de la tarea. Trabajo en sí mismo que lleva al cultivo y desarrollo de un Alma (mas) conciente en su devenir evolutivo, y que en el mismo, nos otorga las fortalezas, que este trabajo per se genera.
Finalmente, es sumamente preciso destacar el valor moral con el cual un ser en desarrollo e insertado en lo social, se deberá encontrar. Sin este marco moral, cualquier capacidad será conducida a caminos pervertidos, en donde el riesgo de perderse, ya sea en las profundidades más abyectas; o en las alturas de una mera deriva ilusoria, paralizarían al ser humano, en matices de un egoísmo pleno de autosuficiencia.

Los pensamientos guía que acompañan este texto, son una indicación… un llamado de atención amoroso a no quedarse estanco, a no perderse… a enfrentar con valor -y llevar a cabo-, el desarrollo del Hombre en su plena magnitud.

Imagen de Evie S. publicada en Unsplash

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