Pedagogía Waldorf: ¿modelo, proyecto o método para una pedagogía?

Valorar lo pedagógico siempre ha estado teñido de matices diversos que involucran un transfondo «oculto«… En mis palabras no hay ánimo de suspicacia… simplemente no puedo evadirme -ya- de una cierta visión crítica, considerando este tema… Nada original por cierto mi aproximación, ya que al respecto algo han dicho P. Freire (Pedagogía de la Liberación); y demás exponentes de la Pedagogía Crítica, entre otros..

Ampliando la mirada, el mismo Foucault nos presta herramientas para pensar el entrelazado de los discursos, y su microfísica de poderes ocultos y no tanto. Lo cierto es que desde la propuesta normalista/ilustrada (si se me permite esta conceptualización), oportuna quizas en su contexto histórico -que involucra lo político y social-, parecería que siempre la escuela.. como espacio e institución ha estado en crisis. Asímismo, quiero también dejar explícito que como tal.. la escuela siempre ha sido «blanco».. de «ataques», de excusas.. como punto débil por el cual romper -cortar-, la trama de crisis de nuestras actuales sociedades: o bien signando el fracaso de la escuela… o incluso -a veces- su «éxito» como sistema replicante e inhibidor de capacidades (en lugar de desarrollarlas).

Pensar una pedagogía hoy es crucial. No solo por las implicancias de nuestras sociedades (¿globales?) «a futuro»… sino por la urgencia de -también Hoy-, tener «recursos y herramientas de contensión» para transitar este Tiempo de creciente complejidad.

Lejos ya de miradas idealistas o de ilusorias «aspiraciones» de obtener tal o cual resultado acorde a los modelos teóricos institucionales… la escuela debería atender no solo la educación y alfabetización formal, sino además ser conciente de su vínculo y relación en el desarrollo de los que educa… de su desarrollo como personas/seres, y de su inserción social… ¿Acaso esto se ha perdido?

¿Qué opciones hay al respecto? ¿Más de lo mismo.. a sabiendas que el posible éxito -de educar– es arbitrario? ¿Y si estando a la altura que este Tiempo nos demanda, damos lugar a opciones que sabemos priorizan la convivencia y el desarrollo de lo humano en sí mismo? (…)

Poner en relación y jugar con el sentido y significado de ciertas palabras.. creo oportuno como forma y disparador para despertar pensamientos, ideas y sentires que nos movilicen…  Así es que modelo; proyecto; y método... aparecen para dar lugar a ese espacio de reflexión. No se excluyen… sino se complementan en la posibilidad de generar un oportuno impulso, que pueda plasmarse en lo concreto. Por cierto… un camino a recorrer. «Modelo» a seguir… Proyecto, como algo por alcanzar… y «Método», como camino en sí mismo… -rescatando su etimología-. Para lograr la transformación que la escuela se merece, y que socialmente necesitamos. En sus iniciativas e impulsos, la Pedagogía Waldorf nos muestra ese camino. La elección es sólo nuestra.

 

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